El bajo crecimiento fetal o tambien conocido como crecimiento intrauterino restringido, se refiere al crecimiento deficiente de un bebé cuando está en el útero de la madre durante el embarazo.

Por lo general, el pequeño que sufre de bajo crecimiento fetal, pesa menos del 90% que los bebés de su misma edad gestacional.

El bajo crecimiento fetal se ocasiona en la mayoría de los casos por problemas en la placeta, pero además de esto también ocurre debido a problemas de tensión alta (preeclampsia o eclampsia), en los embarazos múltiples (gemelos o trillizos), infecciones durante el embarazo como Sífilis, Toxoplasmosis, Rubéola y Citomegalovirus, problemas con drogas y alcohol durante el embarazo, desnutrición, entre otros.

Entre los tipos de bajo crecimiento fetal están:

  • RCIU tipo I o simétrico, este se da cuando existe un daño en el total de número de células (disminución), ocurre durante las 16 semanas de embarazo y se evidencia en el recién nacido por el crecimiento simétrico de su cabeza, abdomen y huesos largos.
  • RCIU tipo II o asimétrico, ocurre en la semana 32 del embarazo y se identifica con el crecimiento desmedido entre la cabeza, los huesos largos y el abdomen fetal.
  • RCIU tipo III o mixto, se da entre las dos etapas anteriores, es decir, desde la semana 17 hasta la 32, es aspecto del recién nacido dependerá del tiempo en el que genere la lesión.

Además de esto, el bajo crecimiento fetal también se puede asociar a las causas por las que ocurre, es decir cuando se da por defectos cromosómicos, se dice que es un RCIU intrínseco; si es por elementos externos como problemas en la placenta se le llama RCIU extrínseco, RCIU combinado cuando se da por los dos factores  anteriores y RCIU idiopático cuando se desconoce la causa por la que se origina.

El ginecólogo es quien detecta si existe un bajo crecimiento fetal, a través de una ecografía o por medio de la medida de altura del fondo uterino (se mide desde el hueso púbico de la madre hasta la parte superior del útero), si esta medida es más pequeña de lo normal en el embarazo es porque existe crecimiento uterino restringido, por lo cual, el especialista hará un seguimiento con ultrasonidos a lo largo del embarazo para controlar, los movimientos del bebé, latidos del corazón y crecimiento del mismo, con el fin de evitar que el feto muera dentro del útero.

Para prevenir el bajo crecimiento fetal lo más recomendable es que la madre evite el consumo de bebidas alcohólicas y tabaco, asista regularmente a las consultas prenatales y lleve una dieta balanceada.

Bajo crecimiento fetal
Rate this post

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *